Natalie Coughlin: el poder de mantener la concentración en el agua

by Adrian Mancebo 0

March 12th, 2019 Español

¿Cuántos de sus entrenamientos de natación los pasa soñando despierto en el agua?

¿Unos pocos?, ¿Muchos?, ¿Todo el tiempo desde que sale disparado del poyete de salida al principio del entrenamiento hasta que hace * la mayoría* del calentamiento?

Dejar que su mente se distraiga puede parecer lo más natural cuando nos encontramos cara a cara frente a una dura sesión de ejercicios, a una larga serie de nado ininterrumpido o al “aburrimiento” de otro entrenamiento de dos horas. Especialmente porque mantener la concentración mientras se lucha durante una sesión es agotador.

No del mismo modo en que hacer pesas o hacer ejercicios hipóxicos causan fatiga, sinó que es mentalmente cansado. Pocos de nosotros estamos acostumbrados a mantener la concentración en algo exclusivamente durante dos horas seguidas.

Normalmente, nuestra mente y enfoque no tienen ataduras, son libres de pensar en lo que amamos (que es lo que tenemos que hacer más tarde), o de contar los azulejos del fondo de la piscina.

Y debido a que no estamos acostumbrados, cuando conseguimos concentrarnos en algo —la posición de nuestro cuerpo, la forma en la que nuestro hombro se desliza hacia adelante, evitando que nuestras caderas giren en exceso cuando damos la patada— nos frustramos con ello, nos distraemos cuando las cosas no salen perfectas, o nos aburrimos.

Y esto es terrible

Se ha demostrado una y otra vez que el entrenamiento deliberad0 —concentrándose en nadar con una técnica y un modo eficientes e increíbles— produce mejoras masivas del rendimiento en la piscina.

No importa si usted es uno de los mejores nadadores del mundo o un nadador joven y valiente, el entrenamiento deliberado supera con creces al entrenamiento inconsciente tradicional.

Si quiere aumentar de verdad su rendimiento en natación, es hora de concentrarse.

¿CÓMO SE MANTIENEN CONCENTRADOS LOS CAMPEONES?

Cuando Natalie Coughlin pisó la cubierta de la piscina de California Berkeley a los 18 años de edad, había pocos indicios de que se convertiría en una de las nadadoras más dominantes en la historia olímpica.

Sus años de adolescente habían sido prometedores. A los 16 años ya había establecido tres récords nacionales de escuela secundaria, por lo que era candidata a ir a los Juegos Olímpicos de Sydney 2000. En marzo de 1999, mientras estaba en pleno período de carga para los trials olímpicos del año siguiente, y tras un entrenamiento particularmente difícil, Coughlin se despertó en medio de la noche con un dolor penetrante en el hombro.

El dolor era tremendo“, recuerda. “Era un dolor como si me estuvieran golpeando el pulgar con un martillo“.

A la mañana siguiente de entrenamiento, Coughlin trató de ayudar a quitar la cubierta de la piscina. El dolor en el hombro se intensificó hasta el punto de que ya no podía moverlo.

Se había desgarrado el labrum del hombro, y después siguieron quince meses de terapia física, consultar a ortopedistas y dar muchísimas patadas. Su objetivo pasó de ser clasificarse para el equipo olímpico a dejar atrás los trials olímpicos.

Cuando llegó a Berkeley el siguiente otoño para su primer año de universidad, su relación con el deporte se había podrido. “Si la universidad no hubiese estado involucrada, y no fuese a recibir educación gratis así como así, habría renunciado. Odiaba nadar“, dijo Coughlin.

Volver a la piscina y nadar rápido comenzaría con estar sana—los entrenadores de Cal reconocieron que Coughlin había desarrollado algunas asimetrías notables en su hombro y cuello.

El siguiente paso sería conseguir estar centrada mentalmente. Y esto comenzó con ser más consciente en el agua. Con aprovechar las cientos de pequeñas mejoras disponibles para los atletas cada día en el agua.

Teri McKeever, la entrenadora de Cal, ayudó a Coughlin a reconsiderar cómo se comprometería mentalmente con el deporte. Atrás quedaría el soñar despierto, la mente distraída, el prestar atención a los “qué pasaría si”.

Realmente ella nos hizo pensar en todo lo que estábamos haciendo en el agua“, dijo Coughlin. “Siempre se trataba de prestar atención a cada pequeño detalle y de cómo te sentías dentro y fuera del agua“.

Para diciembre de su primer año universitario, Coughlin comenzó a ver algunas mejoras importantes debido a su mayor enfoque y concentración. Cuando los campeonatos de la NCAA llegaron unos meses más tarde, en marzo de 2001, Coughlin destrozó los récords de la NCAA en 100 espalda, 100 mariposa y 200 espalda. Coughlin ganaría entonces el primero de sus tres premios a la Nadadora del Año de la NCAA.

Durante la década siguiente, Coughlin desató un huracán de récords mundiales y medallas internacionales. El primer récord mundial —también se convirtió en la primera mujer en bajar 1 minuto en 100 espalda— llegó en 2002. Natalie ganó 5 medallas en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Rompió el récord mundial de 100 espalda cuatro veces más. Ganó 6 medallas más en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y otra medalla más —para un total de 12— en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Específicamente en espalda, no hay nadie en el mundo que tenga su nivel de eficiencia en cuanto a técnica“, dijo el campeón olímpico y entrenador de Alabama Jonty Skinner.

¿Su arma secreta?

Estar concentrada sin descanso. Entrenar prestando atención a cómo quiere sentirse en la competición, y tratando implacablemente de experimentar eso en el entrenamiento.

Mi mejor atributo es mi capacidad de estar altamente concentrada durante largos períodos de tiempo“, dijo Coughlin.

Así es como puedes enfocarte en tu propio entrenamiento.

¿CÓMO CONCENTRARSE Y COMPROMETERSE MÁS?

Cuando Coughlin comenzó a estar más concentrada en los entrenamientos aquel otoño en Cal, comenzó a hacer visualización, una herramienta de entrenamiento mental muy popular entre los nadadores.

Pero en lugar de pensar solo en su carrera perfecta en competición, ella relacionó cómo quería rendir el día de la carrera con cómo quería sentirse en el agua en el entrenamiento.

Utilicé mucha visualización. Centrándome en cómo quería que mis carreras progresaran. Visualiza la preparación, la carrera, la post-carrera“, dijo. “Intentaría imaginar tantos detalles como fuese posible y usaría todos mis sentidos en este entrenamiento de visualización“.

Esta conexión entre el entrenamiento y la competición hacen que los “aburridos” metros y yardas en la piscina sean más significativos. En lugar de simplemente pasar a través de los metros para quitárselos de encima, está afinando la forma en que va a nadar cuando haya que tirarse del poyete en la carrera.

En el entrenamiento, siempre presté atención a cómo quería sentirme en mis carreras“, dijo Coughlin. “Si necesito trabajar la posición de mi cuerpo al final de mis carreras, entonces me esforzaría en el entrenamiento hasta el punto de agotamiento y luego trabajaría la posición de mi cuerpo estando agotada“.

Consejo profesional: Imagine cómo quiere que su cuerpo se sienta en la piscina el día de la carrera. Imagine el sonido del agua corriendo junto a usted, la posición de su cuerpo, la atronadora patada detrás de usted que le impulsa. Escriba algunas palabras clave que le ayuden a conectar cómo quiere rendir en la carrera y cómo quiere entrenar. Por ejemplo, si en los primeros 50 metros de su 200 metros libre está concentrado en “velocidad fácil”, use esta clave de rendimiento en el entrenamiento.

NO ESPERE RESULTADOS DE LA NOCHE A LA MAÑANA

La excelencia no ocurre automáticamente porque usted ha completado un duro entrenamiento con gran concentración. Las pequeñas mejoras, el número decreciente de brazadas, los tiempos en entrenamiento más rápidos y el destrozar su marca personal el día de la carrera son resultado de la consistencia.

Concéntrese más en su rutina de entrenamiento.

Al igual que cualquier entrenamiento estando concentrado, es algo que sucede con el tiempo y requiere mucha paciencia y trabajo“, dijo Coughlin. Estar más enfocado en el entrenamiento no es una solución de la noche a la mañana, pero verá la mejora lo suficientemente rápido. “Comencé a notar mis mejoras en nuestra competición de diciembre, tan solo tres meses después“.

TRABAJE CON SU ENTRENADOR PARA ASEGURARSE DE QUE ESTÁ MEJORANDO LAS COSAS CORRECTAS

Si bien es posible que sepa de manera intuitiva lo que necesita mejorar en el agua, recibir instrucciones de su entrenador (e incluso de sus compañeros) le ayudará a mejorar mucho más rápido de lo que lo haría completamente solo.

Hágale saber a su entrenador que quiere convertirse en un nadador más eficiente. Que quiere desarrollar un mejor nado subacuático. Ellos le darán las instrucciones y el apoyo que necesita para mantenerse concentrado en las cosas importantes.

Acelere su progreso combinando su nuevo enfoque con instrucciones y consejos externos de forma regular.

SOÑAR DESPIERTO NO VA A AYUDARLE A ENFRENTARSE A ENTRENAMIENTOS DUROS O A HACER QUE LOS ENTRENAMIENTOS PASEN MÁS RÁPIDAMENTE

Ser un atleta más concentrado requiere trabajo. Siempre será más fácil dejar que tu mente se vaya a hacer senderismo. Pero tener en cuenta su número de brazadas, su técnica—estas cosas le darán una sensación de profunda satisfacción en el momento en que salga del agua al final del entrenamiento.

No solo eso, la natación consciente logra lo que cree que el soñar despierto está haciendo por usted—hacer que el entrenamiento pase más rápido.

Lo crea o no, concentrarse en todo lo que está haciendo hará que el entrenamiento pase mucho más rápido“, dice Coughlin. “Soñar despierto parece ser una excelente manera de lidiar con la monotonía física y mental de estar en su propia cabeza, bajo el agua durante horas y horas, pero en realidad soñar despierto es una oportunidad perdida“.

No importa dónde se encuentra en términos de habilidad, talento o ambición; hacer un esfuerzo mental para hacer sus entrenamientos de natación le ayudará a progresar.

“Concentrarse en todo lo que hace le mantiene en el momento, le ayuda a que pase antes el entrenamiento, y lo más importante, le ayuda a conseguir sus objetivos”, dice Coughlin.

SOBRE OLIVIER POIRIER-LEROY

Olivier Poirier-Leroy es un ex-nadador a nivel nacional. Es el editor de YourSwimBook, un cuaderno de bitácora de diez meses para nadadores de competición.

También es el autor de Conquer the Pool: La guía definitiva del nadador para una mentalidad de alto rendimiento, un libro de entrenamiento mental recientemente publicado para nadadores de competición.

Combina la investigación en psicología del deporte, las hojas de trabajo y las anécdotas de atletas olímpicos del pasado y del presente para dar a los nadadores todo lo que necesitan para conquistar el lado mental del deporte.

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