Maravillosa Pero Peligrosa: El Agua

by Juan Yun 0

October 15th, 2020 Español

Un día de verano estando en una instalación acuática municipal muy conocida de Madrid fui testigo de un principio de pánico de una chica que se había situado en el centro de las piscinas más grandes de las que había allí.

Las características del vaso de la piscina en cuestión eran de 50m de largo por 20m de ancho. Una piscina grande, de verano, al aire libre, típica de las que se hacían antes. Pero el problema de este tipo de piscinas no es su extensión, sino su profundidad. Cubría en todo el vaso de la piscina. Era bastante profunda en todo su perímetro.

La chica estaba flotando de pie junto a sus amigas, en el centro de la piscina, como ya digo. Estaban riendo, parecía que lo estaban pasando bien. El grupo de amigas estaban formando como un círculo y estaban todas flotando de pie.

Eran las típicas personas que se acuerdan del agua con el calor del verano. Aprendieron, seguramente, a nadar en su infancia y con ese aprendizaje creen que saben nadar y solo se acercan a la piscina cuando llega el verano.

De repente una de ellas empezó a hundirse, subía pero se hundía enseguida. Sus amigas no la podían ayudar. Empecé a preocuparme pero enseguida se puso a nadar como pudo con la cabeza fuera del agua en dirección al bordillo. Fue todo muy rápido. El socorrista no advirtió nada pero pude ver la cara de la chica y, francamente, lo pasó mal.

¿Qué había sucedido ?

Lo que le sucede a todo bañista ocasional veraniego que sabe nadar algo ( o sabía ) y luego se mete en la piscina más grande y más profunda como si fuera un experto nadador. Sin haber practicado natación durante el resto del año.

Aprender a nadar no es como aprender a ir en bicicleta. Aprendes a montar en bici y ya no se te olvida nunca. Pero el aprendizaje de la natación es más complejo, requiere aprender una técnica ( que se va olvidando si no la practicas ) y poseer una mínima condición física.

Lo que hayas aprendido en los cursos de natación de tu colegio puede que no se olvide del todo, pero está claro que si no practicas regularmente el resto de tu vida, perderás gran parte de la técnica aprendida y, por supuesto, carecerás de un mínima condición física.

¡OJO! No vale que estés en forma porque corras una hora tres días a la semana. Puedes estar en forma corriendo, pero eso no te sirve de nada si no vas a nadar de vez en cuando.

Si crees que es suficiente con lo que te enseñaron en las clases de natación del colegio o tomaste un curso de natación y luego solo vas al agua en verano, sin practicar durante el resto del año, tienes un problema.

El mismo que tuvo la chica cuando se asustó porque no fue capaz de mantenerse de pie durante un cierto tiempo. Por exceso de confianza ( porque cree que sabe nadar aunque solo vaya a nadar en verano ).

Por exceso de confianza se ha ahogado más de uno. Esto suele pasar en aguas abiertas, el mar, lago, ríos, etc.

Entonces… ¿ cómo certificar que sé nadar lo suficiente como para no pasar apuros ?

Expondré aquí unos cuantos requisitos básicos orientativos.

1- Deberías saber respirar en el agua.

2- Deberías saber flotar ( boca abajo y boca arriba y de pie en zona profunda ).

3- Deberías saber nadar a crol aunque sea de forma básica coordinando la respiración con las brazadas.

4- Deberías saber nadar a espalda de forma básica.

5- Deberías poder nadar sin parar, como mínimo 500 metros a crol ( 20 largos seguidos en piscina de 25m. ).

– Por último:

6- Si no sabes flotar de pie ( aunque sepas nadar ) no deberías meterte en la zona profunda de ningún lugar.

Con que solo dejes de cumplir uno de estos requisitos no deberías meterte en el agua e ir pensando seriamente en apuntarte a un  curso de natación para actualizar tus conocimientos.

Fíjate que son requisitos básicos. Para meterte en el agua con toda seguridad hay que estar a un nivel superior de nado. Con las condiciones que he expuesto aunque solo tengas dudas en alguna de ellas, ya deberías tener claro que no cumples con el nivel exigido para considerar que sabes nadar. Por lo tanto, tu nivel de confianza en tí mismo debe ser cero. Ninguno.

La ausencia total de miedo al agua puede ser perligrosa. No me refiero a que haya que tener miedo al agua si no que hay que tenerle un cierto respeto al medio acuático y nunca confiarse demasiado. El agua es maravillosa pero hay que conocerla y respetar las condiciones que impone.

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