La natación se ha consolidado como protagonista de los Premios Laureus 2026 tras el anuncio oficial de las nominaciones realizado este martes en Madrid.
Los denominados Oscar del Deporte han reconocido la trayectoria de figuras consagradas y el ascenso de nuevas promesas que marcaron el ritmo de las piscinas, aunque el camino hacia el podio no será sencillo debido al nivel de sus competidores.
En la categoría de mejor deportista mundial femenina, Katie Ledecky vuelve a situarse bajo los focos internacionales tras una temporada en la que reafirmó su hegemonía en las pruebas de fondo.
Sin embargo, la estadounidense se enfrenta a rivales de la talla de la futbolista española Aitana Bonmatí, quien busca revalidar su título tras obtener su tercer Balón de Oro consecutivo.
En esta categoría también destacan las atletas Faith Kipyegon, Sydney McLaughlin-Levrone y Melissa Jefferson-Wooden, además de la tenista bielorrusa Aryna Sabalenka, conformando uno de los grupos más competitivos de la edición.
La gran sorpresa ha llegado de la mano de la joven china Yu Zidi. Con apenas doce años, se ha convertido en la persona más joven en recibir una nominación a los Laureus en la categoría de revelación del año.
Su irrupción en el relevo mundial le ha valido un puesto junto a nombres que ya resuenan con fuerza en sus disciplinas, como el piloto de Fórmula 1 Lando Norris, el jugador de dardos Luke Littler, el baloncestista de la NBA Shai Gilgeous-Alexander, el futbolista francés Désiré Doué y el tenista brasileño João Fonseca.
El impacto de la disciplina es todavía más evidente en la categoría destinada a deportistas adaptados, donde la natación ocupa tres de las seis plazas disponibles.
Gabriel Araújo, Simone Barlaam y David Kratochvíl representan la excelencia en la piscina, pero para llevarse el trofeo deberán superar el historial de éxitos de la atleta suiza Catherine Debrunner, la ecuatoriana Kiara Rodríguez y la jugadora estadounidense de hockey sobre hielo Kelsey DiClaudio.
La ceremonia de entrega, que se celebrará el próximo 20 de abril en el Palacio de Cibeles, determinará si este dominio en las candidaturas se traduce finalmente en estatuillas para la natación o si los rivales de otras disciplinas lograrán imponer su ley en Madrid.
