La canadiense Summer McIntosh dio el primer golpe en la pelea que mantiene con la estadounidense Katie Ledecky por el título de ‘reina’ de la natación.
Es que se impuso este domingo en la final de los 400 libre de los Mundiales Singapur 2025 en la que la norteamericana tan sólo pudo ser tercera.
Más doloroso para Ledecky, la nadadora con más medallas de oro en Juegos Olímpicos y Mundiales en toda la historia, que esa medalla de bronce fueron los 2.23 segundos en los que los que la joven McIntosh, de 18 años, le aventajó.
La canadiense, incluso, media hora más tarde tenía que disputar las semifinales de los 200 estilos, donde buscará el segundo de los cinco oros individuales que se ha propuesto ganar en Singapur.
De hecho, Summer McIntosh, a la que le bastó con un cambio de ritmo al paso por los 200 metros para destrozar la final, se quedó a más de dos segundos de su propio récord del mundo, tras alzarse con la victoria con un tiempo de 3:56:26 minutos.
Casi dos segundos más que la china Bingjie Li, que se colgó la medalla de plata con un crono de 3:58.21 minutos, nuevo récord asiático, tras adelantar a Katie Ledecky en los metros finales.
Un último largo que se le hizo eterno a la norteamericana que tuvo que conformarse con el bronce con un registro de 3:58.49 a más de dos segundos de su mejor marca del curso, los 3:56.81 que firmó el pasado mes de mayo y que le hubieran servido para ganar la medalla de plata en la ciudad asiática.
Mientras tanto, el alemán Lukas Martens completó la triple corona, tras añadir este domingo en Singapur al oro olímpico que logró en París 2024 y al oro continental que ganó en 2022 en Roma, el título de campeón del mundo de los 400 libre.
Mertens, el plusmarquista universal de la distancia, tan sólo aventajó en 2 centésimas al australiano Sam Short, tras tocar la pared en un tiempo de 3:42.35 minutos, a más de dos segundos y medio de su récord del mundo.
Martens, un nadador capaz de nadar los 200 en 1:44 minutos, impuso su mayor punta de velocidad para ocupar el primer escalón de un podio que completó el surcoreano Woomin Kim, bronce en los Juegos de París, con una marca de 3:42.60 minutos.
Por otro lado, la jovencísima nadadora china Zidi Yu, de tan sólo 12 años, peleará por primera vez por las medallas en una gran competición internacional, tras meterse en la final de los 200 estilos.
Yu, que firmó un crono de 2:10.22 minutos, accedió a la final con el séptimo tiempo de todas las participantes.
Pero ya tendrá tiempo de pensar en el podio la nadadora china, que buscará alcanzar también la final en estos Mundiales en los 400 estilos y el los 200 mariposa, en los que Zidi Yu partirá con la sexta mejor marca de todas las inscritas.
Por su parte, la estadounidense Gretchen Walsh, en los 100 mariposa, en la que posee las siete primeras mejores marcas de todos los tiempos, cerró las semifinales en primera posición con un tiempo de 56,07 segundos
El mismo crono que la sorprendente belga Roos Vanotterdijk y casi un segundo y medio de los 54.60 que la pequeña de las hermanas Walsh estableció el pasado mes de mayo como nuevo récord del mundo.
Gretchen Walsh, en la final, parte todavía como más favorita al oro, tras la renuncia de última hora de su compatriota Torri Huske, la campeona olímpica.
Torri Huske sí participó, a diferencia de Gretchen Walsh, en la final del relevo 4×100 libre femenino, lo que no impidió al cuarteto norteamericano caer de nuevo derrotado ante Australia, que sumó su cuarto oro en los últimos cinco Mundiales.
Nueva derrota que Huske trató de evitar de todos los modos con una gran posta final, que fue insuficiente para impedir que el equipo australiano, integrado por Mollie O’Callaghan, Meg Harris, Milla Hansen y Olivia Wunsch, se alzase con la victoria con un tiempo de 3:30.60 minutos.
44 centésimas menos que Estados Unidos, plateada con una marca de 3:31.04, que acrecentó las dudas sobre el verdadero impacto de la intoxicación alimentaria que sufrieron varios nadadores del equipo, cuya identidad no se ha desvelado, durante una concentración previa al Mundial.
En hombres, Australia se colgó la medalla de oro con un crono de 3:08.97 minutos, nuevo récord de los Mundiales, gracias a una sensacionales 100 metros finales de Kyle Chalmers.
El oceánico que arrancó la última posta con una desventaja de 7 décimas con relación al estadounidense Jonny Kulow, superó por 61 centésimas al cuarteto italiano, plata con 3:09.58, y en 67 al equipo norteamericano, que se tuvo que conformar con la medalla de bronce con un tiempo de 3:09.64 minutos.
