La estadounidense Katie Ledecky volvió a demostrar que no tiene rival en la prueba más larga y sumó su sexto título de campeona mundial de los 1.500 libre, tras imponerse este martes en la final de Singapur 2025.
Con un tiempo de 15:26.44 minutos, el registro demostró que a sus 28 años sigue teniendo cuerda para rato, tras firmar en el Arena de Singapur la quinta mejor marca de todos los tiempos.
Mediada la prueba nadaba más de 2 segundos menos que su récord mundial, ritmo de carrera que no pudo mantener en el segundo tramo de la prueba, en el que poco a poco se fue alejando no sólo ya de su plusmarca universal, sino de los 15:24.51 minutos, la segunda mejor marca mundial de todos los tiempos, que la estadounidense firmó a finales del pasado mes de abril.
Circunstancia que no impidió a Katie Ledecky aventajar en más de 5 segundos a la italiana Simona Quadarella, que se colgó la medalla de plata con un crono de 15:31.79 minutos, nuevo récord de Europa.
Completó el podio la australiana Lani Pallister, que acabó colgándose el bronce con un registro de 15:41.18.
Un triunfo que permitió a Ledecky superar a su compatriota Ryan Lochte y situarse como el segundo nadador, hombre o mujer, con mas medallas en las historia de los Mundiales con un total de 28 metales, 22 de ellos de oro.
Impresionante registro que sólo supera el legendario Michael Phelps, ganador de 33 medallas -26 oros, 6 platas y 1 bronce- en los seis mundiales que disputó entre 2001 y 2011.
Mucho más incierta se presentaba la final de los 100 espalda, escenario de un nuevo duelo entre la estadounidense Regan Smith, la plusmarquista universal, y la australiana Kaylee McKeown, campeona olímpica y mundial.
De nada le valieron a Regan Smith las 22 centésimas con las que afrontó el último largo, en el que Kaylee McKeown impuso su mejor final para colgarse con el oro con un tiempo de 57.16 segundos, 19 centésimas menos que la norteamericana, que una vez más tuvo que conformarse con la segunda plaza.
Mientras tanto, David Popovici, vigente campeón olímpico, volvió a demostrar que nadie puede hacer frente a su impresionante velocidad terminal, tras imponerse en una final de los 200 libre en la que el rumano afrontó el último largo con una desventaja de seis décimas.
Una diferencia que hubiera condenado a la derrota a cualquier nadador, máxime cuando quien figuraba al frente de la prueba era toda una figura como el estadounidense Luke Hobson, plusmarquista universal de la distancia en piscina corta.
Con unos espectaculares 26.43 segundos en los 50 metros finales el rumano alcanzó a Hobson, y acabó aventajando en 31 centésimas para alzarse con la medalla de oro con una marca de 1:43.53 minutos.
Además, en una final de los 100 espalda en la que todas las miradas se centraban en el italiano Thomas Ceccon, vigente campeón olímpico y plusmarquista universal, y el ruso Kliment Kolesnikov, el triunfo fue para el sudafricano Pieter Coetze.
Una tremenda sorpresa, pese a que Coetze, que el pasado año se colgó la medalla de bronce en los 200 en los Mundiales de Doha, ya había dejado claro que había que contar con él para la lucha por las medallas, tras firmar el tercer mejor crono de la semifinales.
Cartel de aspirante que el sudafricano pareció confirmar tras completar los primeros 50 metros en tercera posición sólo superado por el británico Oliver Morgan y Kolesnikov, que lideraba la prueba.
Pero mientras que el británico y el ruso se hundieron en el segundo largo, Pieter Coetze resistió el acelerón del italiano Ceccon, que pasó de la última a la segunda plaza.
Una espectacular remontada que no le bastó al italiano para impedir la victoria del sudafricano, que se colgó el oro con una marca de 51.85 segundos, 5 centésimas menos que el italiano, que debió conformarse con la plata.
Si sorprendente fue el triunfo de Pieter Coetze, inimaginable era el de la alemana Anna Elendt, que se impuso con un tiempo de 1:05.19 minutos en la final de los 100 braza.
Elendt, que ya se colgó la plata hace tres años en los Mundiales de Budapest, aventajó en 8 centésimas a la estadounidense Kate Douglass, la campeona olímpica de los 200, y en 45 a la china Qianting Tang, oro el pasado año en Doha, que se vio relegada al tercer puesto con un crono de 1:05.64.
