Mireia Belmonte ha admitido que “quizás” se equivocó cuando “quería seguir y seguir” nadando. Y que no paró a tiempo para superar sus problemas físicos en los hombros.
Así, lo ha asegurado la nadadora española más laureada de todos los tiempos, con un título olímpico y otro Mundial. Mireia repasa su carrera y la resume en una entrevista con La Vanguardia que replica EFE: “La realidad superó a mi ficción”.
Preguntada por cómo definiría su carrera y si está totalmente satisfecha de la misma, Belmonte ha asegurado que “la realidad” superó a su ficción, porque “aquella niña que empezó a nadar no podía imaginarse todo lo que vino”.
Además, desconoce si cometió errores en el pasado en cuanto a la planificación de la misma. “No sé si cometí errores, pero al final es lo que toca. Cuando quieres llegar al máximo nivel, tienes que darlo todo cada día”.
Y se sincera al admitir que “a lo mejor” ha pecado de querer “seguir, seguir y seguir y no parar a tiempo”. “Si echara la vista atrás, a lo mejor en alguna época sí que hubiera parado para seguir en mejores condiciones muscularmente. No sé, creo que cuando estás lanzado, pararte tampoco es tan fácil”.
Ahora con 35 años, Belmonte comenta que “simplemente” se está entrenando. “Lo hago un poco menos que antes, me entreno por mi cuenta, cuatro horas diarias en una piscina de Badalona, cerca de mi casa”, ha contado.
En el último año, desde el Open de Mallorca, la badalonesa ha vuelto a la rutina de entrenamientos, tras un nuevo parón por las lesiones.
“Después de Mallorca necesitaba un poco de descanso, paré por un tiempo y luego volví a la piscina. Poco a poco he ido poniéndome al día. Al final mandan mis hombros y en mi caso, repararlos es la prioridad”, ha explicado.
LA LESIÓN
En cuanto a sus hombros, Mireia Belmonte cuenta que los dos están castigados: “El derecho, un poco más que el izquierdo. Está roto el tendón del supraespinoso, aparte de bursitis y tendinitis”.
Las lesiones son producto de años acumulando kilómetros nadando. “Al final el cuerpo se desgasta. Y conforme se rompe, se deshilacha y se rompe más”, ha indicado Belmonte, quien comenta que la única solución final es la operación, opción que “por ahora” descarta.
“(Si se operara) perdería mucha movilidad y fuerza. De momento, no toca… Si lo he llevado a raya es porque he controlado el entorno del hombro, la escápula y el pectoral. Si refuerzas esas partes, el hombro no tiene que hacer trabajo extra. Lo hago con pesas”, ha insistido.
Vale destacar que Mireia fue oro en 200 mariposa en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y campeona mundial en esa misma prueba en el Mundial de Budapest 2017. Además ganó tres medallas olímpicas más y cinco en Mundiales.
