Tras una pausa de tres años debido a la pandemia y la guerra, la Liga Internacional de Natación (International Swimming League) planea retomar su actividad en 2026. Será con un nuevo modelo estratégico y con impulso hacia Los Ángeles 2028.
Concebida como una competición profesional de natación por equipos para mantener el interés más allá del ciclo olímpico, la ISL prepara su regreso tras su suspensión en 2021.
En declaraciones a Reuters, el comisionado Ben Allen confirmó que el proyecto se ha reanudado tras un período marcado por la COVID-19 y las consecuencias económicas de la guerra en Ucrania.
Es que afectó directamente a su principal financiador, el empresario ucraniano Konstantin Grigorishin. “La ISL regresa. Y estamos muy entusiasmados con la perspectiva de un relanzamiento”.
Como señaló en la entrevista, el escenario ideal es volver a la competición en 2026, aunque 2027 sigue siendo una fecha fija en caso de retrasos.
La pausa, lejos de ser un punto final, ha servido para replantear la estructura financiera de la liga. El nuevo modelo busca reducir la dependencia de un único inversor y apoyarse más firmemente en los acuerdos de patrocinio y medios, una lección aprendida tras los problemas que precipitaron el cierre temporal.
La ISL se lanzó en 2019 con la ambición de ofrecer una temporada regular, con encuentros frecuentes y un formato televisivo atractivo, en un deporte tradicionalmente centrado en grandes eventos únicos. En sus primeras temporadas, contó con figuras y logró captar la atención con una propuesta que fusionaba deporte y entretenimiento.
EL FUTURO
El plan de regreso contempla una temporada con siete fechas en Norteamérica y Europa, además de al menos una parada en Asia y la posibilidad de incluir sedes en Oriente Medio. Allen recalcó que Estados Unidos seguirá siendo el principal mercado.
Durante el periodo de inactividad, la organización ha recopilado información de nadadores, entrenadores, comentaristas y aficionados para perfeccionar el formato. Uno de los cambios que se están considerando es la duración de las competiciones. En lugar de sesiones de dos días, la ISL está considerando condensar los eventos en un solo día, una decisión que podría facilitar los viajes y mejorar la experiencia televisiva. “Haremos un par de pruebas durante los próximos meses para determinarlo”.
El posible regreso de la ISL coincide con la cuenta regresiva para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. La liga puede ayudar a mantener la visibilidad de los nadadores durante todo el ciclo olímpico, evitando que desaparezcan del foco mediático unos meses después de los Juegos.
El énfasis en el entretenimiento seguirá siendo un sello distintivo. Allen describió las competiciones de la ISL como producciones dinámicas, con puesta en escena junto a la piscina, gráficos, efectos de iluminación, láseres y música de DJ, lo que minimiza el tiempo de inactividad entre carreras.
A la espera de la confirmación de fechas y sedes, el regreso de la ISL se basa en la convicción de que hay espacio para una liga global y estable en uno de los deportes insignia del programa olímpico.
